COACHING TRANSPERSONAL:
Transitando el sendero del Ser a
través del Yoga.
Tú eres lo que es el profundo
deseo que te impulsa.
Tal como es tu deseo es tu
voluntad.
Tal como es tu voluntad son
tus actos.
Tal como son tus actos es tu destino”
Brihadaranyaka
Upanishad IV.4.5
Hablemos de coaching transpersonal
El coaching transpersonal es una
herramienta de acompañamiento que surge por una necesidad de integración de
este mundo globalizado en el cual nos desenvolvemos. Sin embargo, su origen se
encuentra vinculado con la psicología transpersonal propuesta en los años 60
por Stanislav Grof, Anthony Sutich, Abraham Maslow, entre otros notables
psicólogos investigadores del área denominada psicología humanista que
abordaron estudios sobre la autorrealización y los estados alterados de la
consciencia. La psicología transpersonal surge por la necesidad de explicar
todos aquellos aspectos que trascendían lo personal, los que iban hacia una
dimensión más espiritual del ser humano.
El término transpersonal dentro del enfoque psicológico se entiende como
todas “aquellas experiencias que trascienden la identidad más allá de los
límites de la individualidad y la personalidad” (Walsh y Vaughan,
1991:15). En este enfoque la personalidad no es el centro sino una parte
complementaria de todo lo que conforma la esencia del Ser.
La psicología transpersonal sostuvo sus estudios observando aquellas
experiencias “en que se da una expansión de la conciencia más allá de los límites
habituales del ego y las limitaciones ordinarias del espacio.” (Walsh y
Vaughan, 1991: 15). Por lo tanto, se puede aducir que el enfoque transpersonal
integra todos los procesos y experiencias que van ligados a una consciencia
superior del Ser en la que se fusionan los aspectos corporales, mentales,
espirituales y energéticos.
Lo transpersonal muestra la posibilidad de entender que la persona
puede ir más allá de su identidad
personal (cuerpo y mente) y reencontrarse con un nivel de conciencia superior
que le permita entender su esencia espiritual. La psicología transpersonal
entendía que el Ser era algo más que eventos y procesos vinculados a lo físico
sino que concebía al ser humano como una posibilidad de trascenderse a sí
mismos, transitando a niveles de mayor integración y conciencia cósmica.
En nuestra sociedad occidental se observa actualmente una falta de
sensibilización, de sentido y propósitos de vida que se manifiesta en
situaciones de violencia, falta de motivación, resentimientos, polaridades
negativas, victimizaciones, desconfianza, dudas, pérdida del liderazgo, entre
otras situaciones. Por lo tanto, el coaching transpersonal, tal como lo
sostiene Whitmore (2009:250) intenta:
“…acceder a nuestro subconsciente, donde se esconden gran parte de
nuestro dolor y de nuestro potencial. La parte dolorosa es lo que Freud
denominó Inconsciente
Inferior, en analogía con los sótanos de
una casa: frío, húmedo, oscuro y lleno de esqueletos y de arañas. Ese
territorio no es competencia del coach, sino de un terapeuta. La vivienda se conoce como el Inconsciente
Medio, aun que gran parte del mismo
es consciente; es la consciencia que tenemos cuando estamos despiertos. Con el coaching normal ampliamos
significativamente el porcentaje de esta área de conciencia normal. El Coaching
Transpersonal abre la puerta al reino del Superconsciente que Assagioli comparaba con los
balcones, las terrazas y el sol allá en lo alto, y a la reserva
de potencial, de creatividad, de innovación, de aspiración, de experiencias
plenas, de felicidad
absoluta, de amor y de compasión. Ayudar a una persona a explorar este sector y aprender a llegar
allí a voluntad es, por tanto, el objetivo del Coach Transpersonal”.
El coaching transpersonal es una modalidad en la cual se intenta
mediante un enfoque holístico que el cliente pueda trascender a otros niveles
de consciencia. En este tipo de coaching es sumamente importante que la persona
se asuma responsable de todos sus actos y se comprometa a cambiar aquellos
pensamientos, emociones y conductas que limiten su evolución como ser
espiritual.
Al estar basado en un enfoque holístico este tipo de coaching brinda a
las personas un acompañamiento integral no sólo para formular sus objetivos,
acciones y compromisos sino para trabajar, desde su propio equilibrio, en un
verdadero cambio de consciencia mediante la auto indagación y el trabajo
consciente sobre el Ego, los bloqueos energéticos, la identidad plena, el
reconocimiento, el sistema de creencias, el autoestima, los estados
introspectivos y la meditación.
El coaching transpersonal nos permite, desde la perspectiva mayéutica
hacer posible que tanto el Coach como el Coachee transiten de individuo a Ser,
encontrando su equilibrio, su balance y su felicidad plena. El coach
transpersonal acompaña a sus clientes para que comprendan el proceso de
separación que vivimos cuando no nos conectamos con nosotros mismos, con
nuestra esencia; pero antes, el mismo debe experimental de manera transpersonal
la evolución y transformación que necesita su Ser para poder llegar a ser
compañía de otros que quieran encontrar respuestas existenciales a las
interrogantes que poseen.
En tal sentido, el principal objetivo del coaching transpersonal es
permitir que la persona profundice en el sentido de su existencia y se haga consciente
de la forma en que se relaciona con el
mismo, con los Otros, con Dios (desde la perspectiva personal que
fuere), con la naturaleza y con la energía que subyace en todas las cosas.
Para un Coach es de vital importancia iniciar su propio viaje de transformación transpersonal, aprendiendo a
manejar su Ego, experimentado estados de introspección que le permitan cambiar
patrones y creencias afianzadas en su subconsciente, y sobre todo, apreciar las
bondades de la meditación como herramienta para acercarse al Ser. Un Coach que
experimente cambios en sí mismo y sepa manejar técnicas y métodos de búsqueda
transpersonal puede llegar a ser una compañía muy conveniente para cualquier
coachee que desea transcender a otros niveles de su realidad personal.
El coaching transpersonal es Vivir, Experimentar las vivencias, Valorar
las experiencias y Conectarse, como elección de vida, con aquello que ofrezca
bienestar en sentido integral.
El
cuerpo, la mente y el espíritu desde la visión transpersonal.
Para el coaching transpersonal los términos cuerpo, mente y espíritu conforman
una trilogía importante y tienen que ver con la reinvención o la redimensión
del Ser. El cuerpo físico es el tesorero de los sentidos, es el vehículo
comunicativo para expresarnos y manifestarnos. La mente es la residencia de los
pensamientos, de la fuerza de voluntad y de la emocionalidad con la cual
respondemos desde lo interno hacia lo externo. Mientras que el espíritu es donde
se alberga la esencia del Ser, es donde pernota la naturaleza divina o cósmica
que la persona necesita mantener en calma para alcanzar lo que requiera su
propósito de vida.
Es desde el espíritu que se crean las transformaciones que nos permiten
sentirnos como seres unificados y no fragmentados; desde el espíritu se genera
la renovación de los pensamientos, el florecimiento del verbo, la observación
emocional; es decir, cuando el espíritu está en estado de gozo y plenitud,
cuerpo y mente se someten al equilibrio y balance necesarios para vivir en paz
consigo mismo.
El coaching transpersonal según (Whitmore, 2009) parte de la premisa: “al transformar tu espíritu, calmas tu mente
y fortaleces tu cuerpo”; por lo tanto, este tipo de coaching busca
acompañar al coachee en un viaje interior para que éste pueda desarrollar su
espiritualidad, observando de qué forma su mente crea la realidad y le permite
explicaciones a preguntas trascendentes que pudieran manifestarse. El coach
transpersonal conduce a su cliente para que pueda conectar su mente con el
corazón y desde allí integrarse a su verdadera esencia.
La
identidad: proceso clave en el coaching transpersonal.
Para garantizar el avance, la transformación y el sostenimiento integral
del coachee, el coaching transpersonal ha de ser un proceso que profundice en
el desarrollo de la identidad y lo hace abordando los cuatro tipos de
inteligencia. A saber: la inteligencia corporal, la mental, la emocional y la
espiritual.
A través de la inteligencia
corporal el coaching transpersonal busca mayor entrenamiento de las
percepciones que recibimos por medio de los sentidos, ya que son ellas las que
aportan informaciones sensoriales que ayudan a construir modelos mentales. La inteligencia mental es de donde provienen
nuestros pensamientos y estructuras representativas de la realidad; por lo
tanto, el coaching transpersonal se interesa por modificar y transformar
aquellas conductas negativas y limitantes que provienen de pensamientos y
razonamientos de la realidad.
La inteligencia emocional es
la que controla las emociones, por tanto, de ella depende gran parte de nuestro
comportamiento y reacciones frente a lo que vivimos. Para el coaching
transpersonal es importante que el coachee tome consciencia plena de cómo sus
emociones favorecen o limitan su vida, de esta forma, una mirada más consiente
puede permitir un cambio en la forma de manifestar dichas emociones. La inteligencia espiritual, por su parte, permite
abordar el tratamiento de la consciencia ya que le permite al coachee
percibirse y asumirse como parte de un todo, integrando todos sus niveles e
integrándose a todo lo que le rodea. El coaching transpersonal ofrece
acompañamiento para que el coachee pueda elevar su nivel de consciencia y con
éste estaría más tangible la posibilidad de trascenderse de forma personal,
pudiendo llegar a verse como un todo conectado a una consciencia mayor.
Para el desarrollo de estos tipos de inteligencia el coach transpersonal
amorosamente orienta a su coachee para que apertura procesos de
autoconocimiento y autoconsciencia y de esta forma poder romper círculos
viciosos, transformar creencias, crear autoconfianza y producir anclajes
permanentes que puedan inspirar siempre a la persona hacia el sostenimiento de su
evolución espiritual.
Yoga,
el sendero del Individuo al Ser
Una alternativa para fortalecer los procesos de coaching transpersonal
es el Yoga; pues éste ofrece, tanto al Coach como al Coachee, la posibilidad de
realizar introspección y acercarse a sus procesos internos, observando su
consciencia y las cosas que debe transformar.
En los Yoga Sutras (Yoga Sutra 1.2 Samadi
Pada), Patanjali explica que el yoga “es impedir, por el control, que la
sustancia que constituye la Mente (chitta) tome diversas formas (vrittis)”. Los
vrittis son los pensamientos, los cuales, según sea su naturaleza, afectan la
percepción del yogui; por lo tanto, el yoga se propone controlar la mente para
que aflore la verdadera consciencia.
El Yoga es una ciencia milenaria originaria de India y según
los fundamentos que se recogen en el Bhagavadgita y en los libros de Patanjali,
el yoga es “unión o yugo” que se establece entre el cuerpo, la mente y el
espíritu. Desde esta definición, se considera que el yoga no se restringe a una
práctica meramente física mediante la ejecución de Asanas (posturas), sino que
es una preparación integral, intensiva y consciente mediante la cual el
individuo establece una práctica de vida sostenida en la autoobservación de sí
mismo, la auto indagación de sus emociones y pensamientos y la superación de
sus patrones y creencias limitantes; logrando con esto la unificación de su
consciencia individual con la consciencia universal.
El camino del yoga es una senda experimental, vivencial, de
exploraciones, observancias y evolución. En yoga el adjetivo “perfecto” no
tiene mucho sentido porque la perfección para un yogui está basada en el
proceso de búsqueda interna que ha iniciado, y a medida que el discernimiento,
el balance, el equilibrio, el sostenimiento de sí mismo harán que el progreso
se muestre en la práctica física. En yoga no hay práctica física estable si el
interior del individuo es un colapso o una maraña confusa; pero desde el derrumbe
o la confusión el yoga muestra el camino para el crecimiento espiritual y la
evolución personal y transpersonal.
El yoga sostiene que aparte del cuerpo físico, el cual nos permite el
desplazamiento, la movilidad, la percepción, la sensación, existen otros tres
cuerpos llamados cuerpos sutiles que están vinculados a cinco envolturas llamadas Koshas. Las
Koshas, según Swami Jnaneshsvara Bharati, son:
“envolturas de
nuestra realidad son sólo apariencias, o maya (y a la vez son muy reales a la
hora de afrontar el mundo externo), y que bajo todas esas apariencias somos
puros, divinos, consciencia eterna, o cual sea el nombre que prefieras usar.” (pág.
2)
Cada una de estas Koshas recubren el verdadero ser como si fuesen cinco
capas; Maya, se entiende como la
apariencia, la no realidad de algo, la simulación exterior de algo que en el
fondo no es como se presenta. Siendo así, cada capa o Koshas simula ser algo en
apariencia pero en profundidad es algo más que eso. El trabajo de un yogui es
adentrarse en cada una de estas koshas para descubrir la esencia que las
conforma, la materia interna que las habita para poder lograr la vinculación de
la consciencia individual con la consciencia eterna.
Las cinco koshas son: Física
(Annamaya kosha), Energía Vital
(Pranamaya kosha), Mental ( Manomaya
kosha) Conocimiento y Sabiduría (
Vijnanamaya kosha) y Gozo divino ( Anandamaya kosha). Todas conforman el Atma o
Ser.
Cuando se inicia el proceso yóguico a nivel físico para indagar en la
mismidad preguntándonos “¿quién soy? o“¿a dónde voy?”, se activan también los canales energéticos que
conectan la materia física con la sutil. Y a medida que el cuerpo físico se va
limpiando de bloqueos, creencias, patrones adquiridos, se producirá también un proceso de limpieza y
equilibrio en los otros cuerpos.
De esta forma, mediante el yoga, se produce el cambio de individuo a
ser. La persona hace consiente su permanencia en el aquí-ahora, en el presente.
La mente se va alejando del “ensueño irreal” que implica el mundo material y se
va adentrando en un estado de observancia, de pureza y desapego que permite aceptar la realidad tal y
como es, sin intentar cambiarla; porque para el yoga la realidad no es lo
externo sino lo interno, la esencia de las cosas y los seres.
Cuando el yoga efectúa el vaciado de la mente el individuo se percibe a
sí mismo integrado al absoluto. Bajo una mente confusa, la persona siempre
estará actuando en el Maya (ilusión) y pensará que el pasado sostiene su
historia y el futuro su vida ya que es el tiempo ideal para pensar alcanzar logros. Sin embargo, el yoga conecta
con el presente, el viaje se realiza hacia adentro y para poder realizarlo la
mente debe estar en presente también, sin sujeciones.
Para el yoga no somos cuerpo y
mente, somos cuerpo-mente, por lo tanto, si el cuerpo logra estar quieto, la
mente también lo estará, si el cuerpo experimenta capacidades y habilidades a
través de las Asanas, el ser experimentará dichas habilidades y notará su
evolución. La mente no interferirá. El ser la irá silenciando poco a poco.
El
objetivo del yoga: el cambio y la trascendencia
Cuando la persona se hace consciente de que en ella habita un Ser y que
no es sólo un cuerpo o una mente inicia su proceso de transformación. El fin
último ya no es vivir en la aparente realidad que ofrece la cotidianidad sino
que existe un propósito mayor orientado hacia lo transpersonal.
El yogui que ha aprendido a manejar su mente, para que ésta esté a su servicio y no al
contrario, es capaz de experimentar su
Ser, pues al estar quieta la mente mediante la meditación, el Ser se manifiesta
en total conexión con las vibraciones universales. El yoga intenta que la mente
se transforme en no mente y que de esta forma no interfiera en los procesos de
búsqueda interna. En yoga la persona aprende a silenciar sus sentidos, aprende
a abstraerse, pues son los sentidos la parte externa que condiciona y mueve a
la mente.
Patanjali, fundamentó el yoga en ocho pasos o senderos que son los que
todo yogui o practicante de yoga debe segur. Estos pasos son: Yamas, Niyamas,
Asanas, Pranayama, Prathyahara, Dharana, Dhyana y Samadhi.
Dentro del yoga es importante asumir los Yamas y Niyamas como parte de
la vida. Los Yamas son los principios morales universales del yoga (Ahimsa, no violencia, Satya, verdad; Bramacharya, moderación de la energía; Asteya, honestidad y Aparigraha,
generosidad), los Niyamas, por el contrario, son las observancias que a nivel
personal tenemos y que podemos mejorar con el conocimiento y la praxis de vida.
Ellos son: Saucha, pureza de cuerpo,
mente y espíritu; Santocha,
aceptación y felicidad; Tapas,
disciplina, constancia, Svadhyaya, el estudio de uno mismo; Ishwara-pranidhana,
conexión con lo divino.
Aparte de Yamas y Niyamas que son las
raíces donde el yogui arraiga
su vida, las alas que le permiten
volar, el yoga contempla otras seis ramas que, de manera progresiva, van
definiendo el camino evolutivo de la persona. Esas ramas son: Asanas
(posturas), Pranayama (respiración consciente), Prathyahara (abstracción) Dharana
(enfoque, concentración), Dhyana (meditación), Samhadi (permanencia en la
conciencia universal y absoluta). Estos ocho pasos o ramas del árbol del yoga
hacen posible la conexión entre la consciencia individual con la consciencia
universal, percibiéndonos como los espíritus sabios y eternos que somos,
entendiendo el rol que debemos desempeñar en el aquí-ahora, comprendiendo
nuestras pruebas karmáticas y realizando el aprendizaje de vida que nos
corresponde.
Tanto el yoga como el coaching transpersonal,
poseen objetivos orientados hacia el desarrollo del Ser; por lo tanto, un yogui
y un coach motivan, guían y acompañan en el camino de exploración interna para
que la persona trascienda sus creencias limitantes, sus bloqueos, sus miedos,
para que la persona logre un estado pleno de consciencia y sea feliz con su
realidad, siempre procurando desarrollar su inspiración divina y ser la mejor
versión de sí mismo.
El coach debe cumplir principios
universales que contemplan los Yamas; estos principios son actitudes hacia todo
lo que lo rodea, por eso debe practicar la paz, la verdad, la honestidad, la
moderación y la austeridad; y de igual
manera, debe tener actitudes y observancias (Niyamas) hacia sí mismo tales como
limpieza interior y exterior, satisfacción, serenidad, autodisciplina,
creatividad, introspección, autoconocimiento y devoción. Los Niyamas le
permiten auto observación y el cumplimiento de una vida recta y feliz.
Aparte de Yamas y Niyamas el coach debe
procurar tener regulación consciente de su respiración y alcanzar estados
profundos de concentración, calma y meditación que le permitan lograr su propio
desarrollo transpersonal.
Un coach que internalice estos aspectos que
contempla el yoga se fortalece en su práctica laboral y puede acompañar mucho
mejor a sus coachees en su viaje transpersonal. Él mismo habrá experimentado
los beneficios de la auto indagación personal y su conexión con una dimensión
espiritual.
Coaching
Transpersonal desde el Yoga.
Una persona integrada, feliz y consciente de su presente es aquella que
ha entendido que la paz interior es el estado ideal para permanecer. El
coaching es acción, acción desde el presente igual que la disciplina del yoga.
El coaching transpersonal es aquella acción dirigida hacia la búsqueda interna,
es esa forma de alcanzar la realización y la paz interior, el yoga abre la
puerta para penetrar en ese proceso de búsqueda transformadora. Por lo tanto,
el coaching transpersonal debe acompañar a la persona para tomar decisiones y
trazarse metas que emerjan de esa coherencia interna entre lo que el cuerpo, la
mente y el espíritu experimentan. Con el yoga la persona experimenta la unión
entre el cuerpo, la mente y el espíritu; experimenta las posibilidades de observación,
de purificación y aprende a accionar conscientemente los mecanismos para su
realización integral.
Lo transpersonal no es un simple adjetivo que adorna al coaching sino
que es la esencia en ese proceso de acción desde el adentro, es la consciencia
que se crea para entender que somos más que un cuerpo y que nuestra esencia se
vincula a una inteligencia espiritual absoluta y superior. El yoga ofrece la
posibilidad de generar esa consciencia desde el interior del Ser.
El coaching transpersonal, como todo proceso de coaching, se fundamenta en tres pilares fundamentales:
la presencia plena en el presente, la escucha atenta y efectiva y las
interrogantes para motivar acciones transformadoras de sí mismo; el yoga, de
igual modo, actúa desde estos pilares ya que la persona debe estar consciente
del aquí-ahora, debe aprender a escuchar su cuerpo, a entender sus procesos de
pensamiento y emociones ante la vida, enfocándose en acciones concretas para
alcanzar su esencia y poder transformarse.
Yoga-coaching o coaching-yoga es una llave para el empoderamiento y el
discernimiento. Ambos procesos desafían a la persona en la toma de consciencia,
ahondando en procesos para conocer los saboteos, los juegos del ego y las
posibilidades que poseemos para trascendernos a nosotros mismos.
El coaching transpersonal ofrece herramientas para definir respuestas en
torno al verdadero propósito de la vida, a la misión que nos corresponde
cumplir, nos permite atravesar nuestra personalidad y establecer un diálogo
interno con la divinidad que nos habita. El yoga nos permite transcender
nuestras máscaras, la mente dual que poseemos; nos acerca a nuestra oscuridad
para que desde allí podamos ver la luz, nos susurra bajito las virtudes que
tenemos y nos permite traerlas a flote, aprendiendo a ver más allá de la
identidad que nos define, aprendiendo a ver la verdadera naturaleza de nuestro
Ser.
En yoga existe una técnica complementaria de la meditación llamada Yoga
Nidra. El Yoga Nidra es un estado de sueño consciente profundo en el cual no se
duerme ni se sueña pero si se accede a la consciencia profunda para desde allí
liberar bloqueos y comprender nuestras acciones. Swami Jnaneshvara Bharati en su
artículo Yoga Nidra: Dormir Profundo Consciente a la manera
Yóguica afirma que:
“Yoga Nidra significa Sueño Yóguico. Es un estado de Sueño Profundo consciente. En Meditación,
uno permanece en el estado de
consciencia de Vigilia mientras enfoca la mente cuidadosamente y deja que los
pensamientos, emociones, sensaciones e imágenes vengan y se vayan. En cambio,
en Yoga Nidra uno abandona la
consciencia de Vigilia, pasa por
el estado de los Sueños, accede al Dormir Profundo, y aún así se mantiene
consciente. Yoga Nidra es un estado muy relajante, que además es usado por los
Yoguis para purificar los Samskaras, las impresiones profundas que son la
fuerza inductora del Karma” (pág. 1)
Los Samskaras son huellas o impresiones grabadas en la mente de una
persona a lo largo de todas sus reencarnaciones que definen emociones,
sensaciones y modos de actuar de la persona. Los samskaras positivos obviamente
aportan hábitos y reacciones provechosas para la persona, pero los negativos se
conviertes en bloqueos que actúan a nivel del subconsciente.
El
yoga nidra es altamente útil para quien desea un cambio espiritual o
transpersonal en su vida, pues actúa como una técnica de relajación corporal,
liberación mental y purificación espiritual. En yoga nidra se considera que
existe:
“una progresiva consciencia de que “Lo que yo soy es diferente de mis
pensamientos”. En Yoga Nidra uno experimenta la consciencia subyacente o anterior a todo el proceso mental activo, tanto consciente como
lo que normalmente es inconsciente. Estar consciente en este nivel, por debajo o detrás del
acto de pensar aunque puede parecer bastante extraño, en principio
desconcertante, gradualmente aumenta la paz mental y la comprensión de la
naturaleza de lo que somos verdaderamente.” (pág. 14)
En
el estado de yoga nidra las personas pueden ser testigo conscientes de sus
samskaras, los cuales puede observar de manera inactiva sin que intervenga en
sus pensamientos. Cuando se experimenta el estado yoga nidra se produce una
especie de vaciado de la mente en el sentido de que los pensamientos no causan
perturbación y la persona puede observar sus bloqueos, patrones limitantes,
creencias, apegos, etc., desde el asiento de un escenario teatral. Ese
escenario es la consciencia profunda des ser.
Mediante la práctica de yoga nidra la persona puede transformar los pensamientos que mueven su mente en un
estado de frecuencia Delta, puede experimentar el origen de sus reacciones y transformarlas. Para entrar a un estado de
yoga nidra debe existir la supervisión de un yogui que conozca el manejo de la
técnica, pues no se trata de propiciar una simple relajación e inducir a la
persona a la imaginería; se trata de inducir la relajación y de que luego la
persona, duerma profundamente sin perder la consciencia, para que por sí misma
logre su proceso de auto indagación mental.
Para el coaching transpersonal el método yoga nidra es de gran valor ya
que mediante éste el coach puede llevar
a cabo un proceso de transformación desde su interior, reconfigurando sus
modelos mentales, deshaciéndose de miedos, transformando creencias limitantes y
empoderándose para poder acompañar a sus coachees para transitar el camino de
la evolución espiritual.
Reflexiones
Finales.
·
El
coaching-yoga es un proceso de transformación profunda que opera en el Ser,
activando el nivel de consciencia profunda para que se puedan desarrollar los
deseos del alma.
·
El
coaching-yoga ofrece la posibilidad de trascender lo personal y experimentar la
unicidad con el universo sin que las creencias y patrones limitantes
obstaculicen la realización espiritual.
·
El
coach experimentando el yoga v puede desarrollar habilidades para la meditación
y la respiración consciente que favorezcan su desempeño en clínicas
transpersonales.
·
El
coach puede contar, dentro de sus herramientas, con el método de yoga nidra
para guiar al cochee a buscar en su mundo interior aquellos pensamientos y
creencias limitantes para transformarlos o impedir que perturben su desarrollo
consciente.
Bibliografía Consultada
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Pérez‐Moreiras López, E. (2012) ALGUNAS CONEXIONES
ENTRE LA PSICOLOGÍA Y EL COACHING: EL COACHING COMO PROCESO PSICOLÓGICO Y LAS
COMPETENCIAS Y LAS METACOMPETENCIAS DEL COACH Y SU NATURALEZA PSICOLÓGICA.
Libro en línea ubicado en http://gruporhmadrid.com//wp-content/uploads/2013/10/Algunas_Conexiones_entre_la_Psicologia_y_el_Coaching.pdf
Robertson, I. (2000) Modela tu
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Rosaleny, R, Arango, L, Parajñanada Tao. Una aproximación a la psicología
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Stanislav, G. (2010) Breve historia de la psicología transpersonal.
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Vol. 2 Pág. 125-136
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Profundo Consciente a la manera Yóguica. Artículo ubicado en: http://www.swamij.com/spanish/YogaNidra.pdf
Swami Jñananeshvara Bharati. Cinco envolturas koshas. www.swamij.com/spanish/cincoenvlturasokoshas.pdf
Walsh, R, Vaugham, F. (1991). Más allá del Ego. Editorial Kairós. Barcelona.
Whitmore, J. (2009). Coaching. El método para mejorar el rendimiento de
las personas. Editorial Paidós. 4ta Edición.
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